domingo, 1 de abril de 2012

Petitorio de Historia

Les comunicamos que debido  a las condiciones de cursado de la carrera hemos sacado dos petitorios. Uno es referido al choque de horarios de Americana 1con los idiomas modernos, otro sobre la carencia de aulas para Problematica del conocimiento cientifico, la cual se cursa ahora en el comedor de IEM y el hacinamiento de Americana 1. Exigiendo la apertura inmediata de mas comisiones como tambien de las aulas corrspondientes.
El otro se trata sobre el hacinamiento masivo de las catedras de 1año como Introduccion a la Historia de las Sociedades e Introduccion  a la Filosofia, requiendo de manera urgente la apertura de mas comisiones teoricas.

Sin embargo, este  problema que se presenta no es nuevo, sino por el contrario, de todos los años. El principal problema es la falta de presupuesto de la universidad, ya que, el Estado da uno minimo que no responde a las necesidades de los estudiantes, que se refleja en la falta de aulas, de profresores, presupuesto para viajes, fotocopiadoras autogestionada, libros, etc. Asi las facultades tratan de "repartir las migajas" y en consecuencia los estudiantes tiene que adaptarse al presupuesto y no a visceversa. Provocando que una cierta cantidad considerable de estudiantes deba  abandonar los estudios por una razon meramente economica.


Desde Todo un Palo, los llamamos a luchar para mejorar las condiciones de cursado de la carrera, por la triplicacion del presuesto y los invitamos a firmar el petitorio que los cumpas haran circular por los cursos.

Petitorio de Letra por el regimen de promocion


 Buenas cumpas, le dejo el petitorio por el regimen de promocion:

Los estudiantes de letras abajo firmantes, consideramos que las modificaciones del Régimen de Promoción, puestas en vigencia en agosto de 2011 (Res.H.N 845-11) no garantizan las condiciones necesarias para concretar en forma efectiva las promocionalidades a las que aspiramos. Al contrario, el régimen actual nos perjudica al 100% de los estudiantes y hasta se vuelve obstáculo para avanzar en la carrera porque nos lleva a perder la promocionalidad y a quedar regulares o libres:
La resolución nos pone a los estudiantes bajo la presión de tener que cumplir con plazos apretados e inaplazables para la presentación de trabajos o la preparación de coloquios, que en la mayoría de los casos implican un nivel considerable de investigación, elaboración original; incluso trabajo de campo o en grupo. Todo mientras seguimos cursando trabajando, preparando exámenes, etc.
No se trata sólo de una presión “moral” sino de un impedimento muy práctico que, contradictoriamente, vuelve cada vez más difícil aprobar las materias como “promocional” mientras más materias conseguimos promocionar.
Esto significa una carga adicional para los propios docentes que tienen que ajustarse para cumplir con sus tareas y evaluar en tan poco tiempo la elaboración crítica de los estudiantes, por eso, algunas cátedras han optado por abandonar esa modalidad.

Por todo esto reclamamos al Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades:
-Volver al régimen anterior. Que establecía como plazo final para la presentación de los informes hasta Septiembre, en el caso de las materias del primer cuatrimestre, y hasta marzo del ciclo lectivo siguiente, en el caso de las anuales y materias del segundo cuatrimestre (corroborar, no tengo las resoluciones a mano)
-Disponer de todas los medios necesarios para cumplir con esta medida (llamado a concurso para el personal PAU, etc.) Las medidas administrativas deben corresponder a las necesidades planteadas por la educación de los estudiantes, los derechos laborales de los docentes y los trabajadores de apoyo.

24 de Marzo; Unamos la lucha contra la impunidad de ayer y de hoy


El 24 de marzo se cumplen 36 años del golpe militar y cuatro años de intentos persistentes del kirchnerismo por convertir esta fecha clave para la lucha democrática y popular en el país en una “efeméride” más. Como en años anteriores, para los “k” y sus aliados, el 24/03 será ocasión para armar un circo andante que intentarán utilizar para ocultar sus ataques contra el pueblo (tarifazos, saqueo y contaminación, represión, etc.)

Sólo en el último tiempo, el gobierno tomo a su cargo el perfeccionamiento del espionaje estatal (Proyecto X), la represión de las movilizaciones contra los monopolios megamineros, y el armado de un operativo para garantizar la impunidad de las privatizadas, funcionarios y burócratas por el desastre ferroviario que costo la vida de decenas de trabajadores. Al procesamiento de más de 5.000 luchadores se suma ahora la ley antiterrorista, aprobada hace poco por oficialistas y opositores, que se ocupa de legalizar la criminalización de la protesta. Siguen en pie las redes de trata de personas que tiene como cómplices a la policía y al aparato estatal. Sin olvidar que al día de hoy, más de 1.200 represores (de 1.800) de la dictadura no fueron a juicio…

La manera más consecuente de conmemorar la lucha del pueblo argentino bajo la dictadura militar es con reivindicaciones que reflejen la agenda de lucha de los pueblos de todo el país por la libertad de organizarse de manera independiente del estado y el gobierno, para enfrentar el saqueo y la contaminación; por el salario, la salud y la educación; contra los ajustes y tarifazos; para terminar con la represión y la impunidad garantizada por el estado, de ayer y de hoy. Los estudiantes tenemos que ser parte de esta corriente popular en crecimiento.

Por eso desde el frente Todo un Palo te invitamos a participar de una charla-debate con Ana Fernández madre que lucha por justicia para su hija asesinada por su pareja policía, y que junto a otras madres encabeza la comisión de familiares en lucha contra la impunidad; y con Pablo López, dirigente del PO. Este Jueves 22 de Marzo a las 18:00 hs. en el aula 25.

Y a que te movilices con nosotros el 23 de Marzo desde Belgrano y Balcarse a hs 18:00 en un acto independiente del gobierno y el estado.

v  Cárcel ya a todos los genocidas.
v  No a la impunidad de ayer y de hoy.
v  Basta de ajuste, saqueo, espionaje y represión.
v  Derogación de la ley ‘antiterrorista’.
v  Masacre de Once: juicio y castigo.
v  30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, ¡presentes!

De la Baring Brothers a la ocupación inglesa


Cuando la Primera Junta representaba a un bloque provisorio y precario de tratantes de esclavos, comerciantes, contrabandistas, hacendados y obispos) se hizo cargo del Cabildo de Buenos Aires en 1810, el comandante militar de Malvinas, en nombre de España, era Gerardo Bordas. En ese momento, a la escasa soldadesca malvinense se le adeudaban varios meses de sueldos. Bordas, en vez de dirigirse al virrey, reconoció a la Junta y a ella le reclamó las mesadas que se debían. Buenos Aires, de inmediato, envió a las islas los fondos reclamados. Las Malvinas eran un páramo en medio del Atlántico Sur, base de balleneros y cazadores de focas.Sólo en 1820, el gobierno de las Provincias Unidas decidió hacer efectiva su proclamación de soberanía sobre las islas. Con ese propósito envió a la fragata Heroína, al mando de un coronel de origen norteamericano: David Jewett. El 6 de noviembre de ese año, Jewett llegó a las Malvinas y señaló que su propósito era terminar con la explotación ilegal de la zona por parte de balleneros y foqueros procedentes de los Estados Unidos y de Gran Bretaña.El primer gobernador de las islas en nombre del gobierno argentino, Pablo Areguatí, llegó a Soledad en 1823. De inmediato, informó a los buques extranjeros que quedaba prohibido pescar y cazar en aguas jurisdiccionales de las Malvinas. La violación de esa norma haría que los infractores fueran detenidos y enviados a Buenos Aires para ser juzgados.
Gran Bretaña no encontró en aquella ocupación argentina ninguna razón de protesta, ni le impidió reconocer rápidamente la independencia del país ni firmar, en 1825, un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación con las Provincias Unidas.
Por cierto, se debe tener en cuenta el siguiente detalle: en agosto de 1821, Buenos Aires ya discutía la posibilidad de contratar con la inglesa Baring Brothers un empréstito por 1 millón de libras esterlinas -lo cual habría de hacerse al año siguiente. Aquel empréstito no terminaría de pagarse hasta entrado el siglo XX.
En 1821, el gobernador de la provincia era Martín Rodríguez. Rodríguez asumió con poderes extraordinarios para resolver la crisis de 1820 (llegó a haber tres gobiernos en un día), y nombró ministro de Gobierno -casi un primer ministro- a Bernardino Rivadavia. Rivadavia dijo al asumir: “La provincia de Buenos Aires debe plegarse sobre sí misma (…) y con los recursos que cuenta dentro de sus límites…”. Al mismo tiempo, al plegarse sobre sí misma, se desplegaba hacia Londres. Todo lo que podían conseguir estas pampas de su vínculo con el Imperio Británico era convertirse, como dirían luego de la Argentina los aristócratas ingleses, en “la perla más bella de la corona de Su Majestad”.La invasión
El asalto militar a las Malvinas no fue consumado por Inglaterra, sino por los Estados Unidos en 1831. Toda la cuestión tuvo su eje en un conflicto de derechos de pesca, comercio y regalías. Ya entonces se trataba de un asunto fiscal.
Luis Vernet, un hamburgués de familia francesa naturalizado argentino, tenía una sociedad con Jorge Pacheco; a ellos les fue dada por el gobierno de Buenos Aires la concesión para pescar y criar ganado vacuno en la isla Soledad. En 1826, ambos fundaron allí el primer establecimiento permanente de las Provincias Unidas en el archipiélago. Buenos Aires les extendió entonces la concesión y les otorgó derecho a cazar y pescar en las aguas adyacentes.
En 1829, nombrado comandante político y militar de las islas, Vernet fomentó la instalación de granjas e impulsó el comercio con el continente. En 1830 nacieron los primeros malvinenses, todos argentinos; entre ellos, una hija de Vernet. Por entonces estalló el conflicto.
Vernet decidió imponer militarmente su derecho a la exclusividad de la explotación comercial de las islas y dictó una ley que prohibía la caza de focas. Casi de inmediato, tres pesqueros norteamericanos fueron apresados por contravenir esa disposición. Uno de ellos, el Harriet, fue enviado a Buenos Aires para que sus tripulantes fueran sometidos a juicio. Llegaron aquí, junto con Vernet, el 19 de noviembre de 1831.
La reacción norteamericana fue durísima. Su cónsul en Buenos Aires, George Slacum, calificó de “piratería” la acción de Vernet y proclamó el derecho de los Estados Unidos a pescar donde tuviera ganas. Explícitamente, desconoció los pactos preexistentes entre naciones europeas por el control exclusivo de la pesca en el Atlántico Sur. El gobernador de Buenos Aires era Juan Manuel de Rosas, representante de los estancieros aliados de Inglaterra.
Slacum informó al ministro de Relaciones Exteriores de Rosas, Tomás de Anchorena, que había dado orden a la corbeta USS Lexington de abordar las instalaciones argentinas en las Malvinas en caso de que la tripulación del Harriet no fuera liberada de inmediato. Sin paso intermedio alguno, el capitán de la Lexington, Silas Duncan, intimó a la rendición a Vernet y le anunció que sería juzgado “por ladrón y pirata”.
La Lexington, llegada a Puerto Soledad el 28 de diciembre de 1831, destruyó con un grupo de infantes el asentamiento, las fortificaciones y las defensas de artillería, y tomó prisioneros a la mayoría de sus ocupantes. En ese momento, vivían en las islas 124 personas: 30 negros, 34 porteños, 28 rioplatenses angloparlantes y siete alemanes, además de una guarnición militar de 25 hombres.El asalto inglés
A todo esto, Inglaterra le señalaba a Slacum que la Argentina no tenía derecho alguno sobre el archipiélago y que Londres no había renunciado en momento alguno a su soberanía sobre las islas. De inmediato, el cónsul norteamericano desconoció el nombramiento de Vernet. En la práctica, la Argentina ya había perdido las islas.
Poco después, el nuevo cónsul norteamericano, Francis Baylies, se comunicó con su flamante par británico, Henry Fox, y le dijo que Washington reconocería la soberanía inglesa sobre las Malvinas a cambio del otorgamiento de libre pesca para los buques de los Estados Unidos. Enseguida, Baylies fue conminado a abandonar Buenos Aires, que rompió relaciones diplomáticas con Washington durante once años.
En septiembre de 1832, Rosas -con la intención de recuperar el control sobre las islas- nombró gobernador interino de Malvinas al sargento mayor de artillería Esteban Mestivier, pero todo terminó en el peor desastre: en diciembre de aquel año, Mestivier fue asesinado durante un motín de sus propios soldados. A duras penas, pudo poner orden el personal de la goleta Sarandí, al mando del capitán José María Pinedo.
A todo esto, ya en agosto de 1832, el primer ministro británico, lord Palmerston, había ordenado al contraalmirante Thomas Baker -jefe de la estación naval sudamericana de la Armada inglesa- que dispusiera las cosas de modo de recuperar la posesión británica de las islas.
El 20 de diciembre de 1832 -tres días antes, Juan Ramón Balcarce había reemplazado a Rosas en la gobernación de Buenos Aires- llegó a Puerto Egmont (había sido el primer asentamiento inglés en las Malvinas) la fragata HMS Clio. Su capitán, John Onslow, ordenó reparar las ruinas del fuerte y, días más tarde, ancló frente a Puerto Soledad. Desde allí, envió al capitán Pinedo la siguiente comunicación: “Debo informaros que he recibido órdenes de SE el comandante en jefe de las fuerzas navales de SMB estacionadas en América del Sur, para hacer efectivo el derecho de soberanía de SMB (Su Majestad Británica) sobre las islas Malvinas. Siendo mi intención izar mañana el pabellón de la Gran Bretaña en el territorio, os pido tengáis a bien arriar el vuestro y retirar vuestras fuerzas con todos los objetos pertenecientes a vuestro gobierno. Soy, señor, vuestro humilde y muy obediente servidor. J. Onslow. A SE el comandante de las fuerzas de Buenos Aires en Puerto Louis (Soledad), Berkeley Sound”.
Casi sin resistencia, en la mañana del 3 de enero de 1833, las fuerzas inglesas arriaron la bandera argentina e izaron la del Reino Unido. Dos días después, la Sarandí regresaba a Buenos Aires con un grupo numeroso de colonos rioplatenses.
La invasión estaba consumada.

A. Guerrero

Periodista y militante del Partido Obrero

sábado, 25 de febrero de 2012

Drenaje de sospechas por fondos mineros a la Universidad de Tucumán


La Universidad Nacional de Tucumán se encuentra bajo sospecha por el destino que dio a unos 190 millones de dólares que recibió por ser socia de la explotación de la mina La Alumbrera de Catamarca. Además, denuncian que los trabajos en el yacimiento generan contaminación.
Funte: Infobae
17/02/2012. Pese a que la mina La Alumbrera se halla en Catamarca, la provincia de Tucumán se ve envuelta en diversos escándalos en torno a la explotación del yacimiento. Un destino incierto de fondos dedicados a la educación y denuncias por contaminación rodean al "Jardín de la República".
En primer lugar, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) está inmersa en un escándalo por el destino de los fondos que recibió por la explotación de los yacimientos catamarqueños.
Sucede que la casa de altos estudios es parte de la compañía Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), que se asoción Minera Alumbrera Limited para la explotación del yacimiento. De las utilidades que surgen, YMAD recibe el 20% del total. A su vez, de ese porcentaje la provincia de Catamarca se queda con el 60%; la UNT, el 20%, y otras universidades nacionales el restante 20%.
Pese a que la universidad tucumana se decidió a revelar el monto de dólares que ha recibido por los 15 años de explotación, fuentes de Minera Alumbrera Limited revelaron que YMAD "lleva cobrados 950 millones de dólares", lo que significaría que la casa de estudios recibió unos 190 millones de dólares hasta ahora. De acuerdo con el proyecto inicial, esa cifra debería haber sido dedicada a la construcción de una ciudad universitaria.
Diversas denuncias por este hecho fueron realizadas en el Consejo Superior de la UNT. Incluso, el Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras llegó a rechazar los fondos provenientes de la minería a cielo abierto por considerarla contaminante.
Pero ese no es el único problema que genera la explotación de La Alumbrera en el territorio tucumano, sino que los trabajos en el yacimiento también provocan la contaminación ambiental de la provincia.
Por un lado, la mina recibe su provisión eléctrica a través de Tucumán con un tendido que ha provocado denuncias por la contaminación visual del paisaje de la principal zona turística de la región.
Por el otro, existen acusaciones de "contaminación peligrosa" contra la compañía, ya que el mineral extraído es transportado con agua a través de un mineraloducto hasta Tucumán, donde las extracciones son secadas para su posterior traslado al puerto de Rosario.
Precisamente contra esa planta de secado existe una denuncia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por el vuelco de efluentes contaminantes hacia un canal que desemboca en el Dique Frontal de Río Hondo en Santiago del Estero, según publica hoy el diario Clarín.
SÁBADO 18 DE FEBRERO DE 2012 16:28